Shigeru Miyamoto, reconocido como uno de los pilares de la industria de los videojuegos, ha anunciado su retirada del trabajo diario en la emblemática serie Super Mario Bros.. El creador de icónicas franquicias como The Legend of Zelda, Donkey Kong y Star Fox confía ahora en la nueva generación de desarrolladores de Nintendo para llevar adelante los próximos proyectos.
En una reciente entrevista, Miyamoto destacó que, aunque se aparta del trabajo cotidiano, seguirá participando en el proceso de creación, jugando los primeros 30 minutos de cada nuevo título de Mario. "Quiero asegurarme de que realmente se sienta como un Mario", expresó.
A pesar de que su rol en lanzamientos recientes, como Super Mario Odyssey y Super Mario Bros. Wonder, ya era más como mentor que como líder del desarrollo, Miyamoto ha decidido enfocar su atención en nuevos proyectos, como el desarrollo de la secuela de Super Mario Galaxy y en el ámbito cinematográfico con la película de Super Mario Bros..
Cabe señalar que esta no es la primera vez que Miyamoto se aleja del liderazgo de sus sagas. Anteriormente, entregó la dirección de The Legend of Zelda a Eiji Aonuma, quien ha continuado el legado de la franquicia.
El traspaso de poder a desarrolladores más jóvenes es visto como una oportunidad para que nuevas ideas y enfoques innovadores surjan en la industria, tal como se evidenció con el éxito de Splatoon, un título creado por un equipo de talentos emergentes dentro de Nintendo. Esta transición, lejos de ser un motivo de preocupación, podría presagiar un futuro prometedor para la compañía y sus numerosos seguidores.


