Rolando Daza
Apunte
Después de la reunión de Trump con Xi Jinping, China respira con más calma que Estados Unidos por diversas razones. Una de ellas, es que ha demostrado ser capaz de resistir la coerción estadounidense y tener la habilidad para tomar represalias, alcanzando lo que en el caló comercial se conoce como «dominio de escalada». Algunos analistas indican que refleja el poder, la preparación, la habilidad y el poder milenario de China para negociar.
Las amenazas de Trump para detener a China mediante un embargo no son creíbles, hacerlo también perjudicaría a Estados Unidos. Quienes afirman que China está en crisis deberían tener en cuenta que este año su bolsa ha subido un 34% en dólares, el doble que el índice S&P 500.
Aunque persistan algunas presiones estadounidenses sobre China, por ejemplo con los motores de aviación, Xi ha impulsado con fuerza para eliminar los insumos extranjeros de las cadenas de suministro chinas, al tiempo que hace que el país sea indispensable para las cadenas de suministro de otros.
En medio de todo este ojo por ojo, China está desarrollando, mediante ensayo y error, un nuevo conjunto de normas y productos comerciales globales. Esta es otra razón de éxito.
Pongamos de ejemplo la invasión de los autos chinos en el mundo. En nuestro país, BYD ha vendido más de 80,000 autos en los primeros siete meses de 2025. La meta de la empresa es vender 100,000 autos en el año. Con ventas promedio de 280 unidades mensuales por agencia, demuestra su potencial para competir en un mercado altamente competitivo. Todo apunta que en 2025 podría convertirse en la marca china más vendida en México.
Los coches eléctricos de BYD ya son habituales en las carreteras de Inglaterra. En septiembre de 2025, la compañía vendió 11,271 vehículos en el Reino Unido, diez veces más que en el mismo mes del año anterior.
Este nivel de crecimiento significa que Inglaterra es el mayor mercado de BYD fuera de China. En una industria que antes estaba dominada por marcas consolidadas, la empresa se ha convertido en el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo. Es parte de la penetración de China en el mundo, rebasando a los estadounidenses, otra razón de triunfo. ¿Cómo lo ha logrado?
Ha asegurado el suministro de materiales críticos como el litio y el tungsteno utilizados para construir vehículos eléctricos y produce sus propias baterías, reduciendo la dependencia de proveedores externos. Ha construido gigafábricas y parques industriales a gran escala, y las inversiones en investigación y desarrollo, especialmente con las baterías, han sido muy efectivas.
Otro factor es la estrategia de precios. Un BYD Dolphin, cuesta 18.650 libras en el Reino Unido, menos de la mitad del precio del Tesla Model 3, cuyo precio inicial ronda las 39.000 libras. Los fabricantes de automóviles de la Ford, Chevrolet y consolidados, son conscientes del rápido ascenso de BYD en el mercado de vehículos eléctricos. Algunos competidores se están quedando atrás.
La razón final por la que China está ganando, es que la guerra comercial ha fortalecido a Xi y al Partido Comunista. Desde fuera del país se señalan los problemas de China, como su panorama inmobiliario, la sobrecapacidad de los trabajadores, y la mala asignación de capital que genera su política industrial. Sin embargo, para muchos chinos, la intimidación de Trump ha reivindicado el proyecto de 12 años de Xi de preparar a China para un mundo hostil convirtiéndola en una superpotencia tecnoindustrial.


