Toronto, Canadá. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, defendió este miércoles el derecho de las fuerzas militares de su país para operar en lo que considera su hemisferio. Durante una conferencia de prensa en Niagara-on-the-Lake, tras concluir la reunión de ministros de Exteriores del G7, Rubio se refirió a las operaciones contra embarcaciones en el Caribe, las cuales, según él, transportan drogas.
El funcionario enfatizó que en ningún momento se abordó la legalidad de estos ataques durante las discusiones del G7, subrayando que ningún país presente planteó este tema. Rubio afirmó de manera categórica: “Nadie lo discutió conmigo. A lo mejor lo han discutido entre ellos, pero no se trató en ninguna de las reuniones que tuvimos”.
En respuesta a un comentario de un periodista sobre las preocupaciones expresadas por la jefa de la diplomacia europea, Rubio aseveró que Europa no tiene la autoridad para interferir en la política de seguridad nacional de Estados Unidos. “No creo que la Unión Europea pueda determinar lo que es la ley internacional”, declaró. Además, argumentó que Estados Unidos enfrenta ataques de organizaciones criminales en su hemisferio y que las acciones del presidente están orientadas a la defensa del país.
Rubio también expresó críticas hacia la postura de algunos países europeos, sugiriendo que es contradictorio que esperen apoyo militar estadounidense, como misiles Tomahawk, para su defensa, mientras cuestionan la presencia militar de EE. UU. en América Latina.
La reunión, que involucró a diversas naciones, incluidos Ucrania, Brasil, México, Australia, India, Arabia Saudita, Corea del Sur y Sudáfrica, finalizó sin que se discutieran los ataques estadounidenses en el Caribe, según lo confirmado por la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand. Esta última reiteró que corresponde a Estados Unidos determinar la legalidad de sus operaciones bajo el derecho internacional.


