El gobierno mexicano ha lanzado el programa «El maíz es la raíz», una iniciativa destinada a conservar, producir y comercializar el maíz nativo del país, así como a fortalecer los sistemas agroalimentarios comunitarios y reconocer el papel histórico de los campesinos en la preservación de la biodiversidad.
La directora general de Alimentación para el Bienestar presentó el plan, que se implementará en siete estados del sureste: Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco, con un despliegue gradual que finalizará en 2030, abarcando las ocho regiones agrícolas del país y beneficiando a cerca de 1.5 millones de pequeños productores.
Entre los principales ejes del programa se encuentran la producción agroecológica y el uso colectivo de maquinaria ligera, que busca fortalecer la autonomía tecnológica de las comunidades. Además, se promoverá el acompañamiento técnico, el intercambio de saberes y la organización de comunidades milperas, integradas por grupos de cien campesinos apoyados por el programa «Jóvenes Construyendo el Futuro».
Se ha subrayado que las limitaciones para aumentar la producción no están relacionadas con la genética o la calidad de la semilla, sino con la falta de agronomía básica, que podría triplicar la producción.
La presidenta del país ha enfatizado que el objetivo de esta estrategia es rescatar la esencia del campo mexicano y garantizar la soberanía alimentaria. Se busca que los campesinos continúen cultivando su propio maíz y alimentándose del sistema tradicional de milpa.
El programa incluirá también maquinaria adaptada a cada región y un modelo de trabajo colectivo, en el cual se contempla la compra de equipos especializados para grupos de productores, en lugar de para cada uno de ellos individualmente.
Asimismo, se prevé un apoyo para la transformación y venta directa del maíz nativo, facilitando la creación de tortillerías, producción de tostadas y totopos con sello de origen, administradas por cooperativas de mujeres campesinas. El objetivo es que este modelo de producción no solo proporcione alimentos, sino que también permita la venta a precios justos y el beneficio directo para las familias productoras.


