En una reciente intervención durante la Feria Internacional del Libro de Culiacán, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, admitió que no ganó la encuesta interna de Morena para convertirse en candidato del partido en las elecciones de 2021. En sus declaraciones, señaló que fue el entonces presidente de la República quien lo incluyó en las boletas electorales.
Rocha Moya reveló que el exalcalde de Mazatlán, Luis Guillermo Benítez Torres, había sido el candidato preferido por la base de Morena en Sinaloa. Durante el día programado para el anuncio de resultados, el gobernador recibió una llamada del líder de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, quien le informó que no había logrado la aprobación de los militantes. Según relató, Monreal intentó posponer el anuncio de la candidatura, mencionando que el presidente también estaba desconcertado por la situación.
A pesar de las suspensiones del anuncio en al menos dos ocasiones, la candidatura de Rocha Moya fue finalmente oficializada por Mario Delgado, exdirigente nacional de Morena. Además, el gobernador compartió un recuerdo de una comida con López Obrador, en la que el presidente le hizo notar que, aunque no lograra ser senador, su camino a la gubernatura parecía estar más claro.
Durante su relato, el gobernador explicó que el presidente revisó minuciosamente las encuestas en las que Benítez lideraba en varios aspectos, salvo en la intención de voto. Ante este dato, López Obrador tomó la decisión de respaldarlo, argumentando que la intención de voto era un indicativo clave de quién tenía mayores probabilidades de triunfo en las elecciones.
Rocha Moya también destacó su amistad con López Obrador, forjada desde 1998, cuando ambos estaban involucrados en la política local.


