La selección argentina de fútbol, bajo la capitanía de Lionel Messi, atrajo la atención de 20,085 espectadores en un entrenamiento abierto al público que tuvo lugar en el estadio Martínez Valero de Elche, España. Este evento, organizado por el club ilicitano, se realizó como parte de la preparación para un amistoso previsto en Angola.
Durante la sesión, el ambiente se asemejó al que se vive en Argentina, con la bandera nacional ondeando en los videomarcadores y una gran pancarta en la grada que proclamaba «Coronados de gloria vivamos», decorada con imágenes icónicas de Maradona, Messi y otros campeones del mundo. La megafonía del estadio animó la espera con canciones populares argentinas, incluyendo el emblemático ‘Muchachos’, himno no oficial del equipo que resurgió tras la última Copa del Mundo.
Uno de los momentos más emotivos se vivió cuando los futbolistas ingresaron al campo con el himno nacional resonando, lo que llevó a los asistentes a corear la letra. El saludo de Messi a los aficionados provocó una ola de vítores en su honor.
Christian Bragarnik, propietario del club, fue el anfitrión durante la llegada de la selección, que colapsó los accesos al estadio debido a la alta afluencia de seguidores, muchos de ellos vistiendo camisetas y portando banderas argentinas. La llegada de Messi, en particular, desató un clamor ensordecedor entre el público.
El Elche implementó un dispositivo de seguridad similar al que se utiliza en los partidos de LaLiga, reforzando la vigilancia en las primeras filas de las gradas para prevenir incidentes. A pesar de ser un día laborable, el Martínez Valero, con una capacidad de 31,800 espectadores, abrió todas sus gradas, exceptuando la tribuna reservada para el primer equipo y la cantera del club. Además, se permitieron ingresos adicionales para cerca de mil seguidores que no pudieron asegurar su acceso de forma anticipada.
Entre los asistentes se encontraban el entrenador del Elche, Eder Sarabia, excompañero de Messi en el Barcelona, así como el capitán del equipo local, Josan Ferrández, y el portero argentino Matías Dituro, quien llamó la atención al aparecer con una camiseta de Argentina y una taza de mate.
Los aficionados mostraron su entusiasmo durante el entrenamiento, vitoreando cada jugada de los jugadores, especialmente de Messi, e incluso realizaron la popular ‘ola’ mexicana en diversas ocasiones. Cada gol en los ejercicios de remate fue recibido con vítores atronadores, mientras que el estadio estalló de emoción cuando Messi anotó tras una jugada combinada.
Como es habitual, en las gradas se pudieron ver pancartas de varios clubes argentinos, incluyendo Newell’s Old Boys, Ferrocarril Oeste y Boca Juniors, y las camisetas de Messi, en sus distintas versiones, dominaron el vestuario de una afición que mostró su apoyo incondicional a la selección campeona del mundo.


