El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) manifestó su rechazo a la vandalización del edificio del máximo tribunal durante una manifestación que tuvo lugar el 15 de noviembre, protagonizada principalmente por jóvenes de la «Generación Z». En su intervención durante la sesión pública del pleno, el ministro destacó la necesidad de que la ciudadanía exprese sus opiniones de manera institucional.
«Yo invito a todos los ciudadanos y a la juventud a conducirse dentro de los marcos institucionales. Esta Suprema Corte siempre ha mantenido, y seguirá manteniendo, las puertas abiertas para el diálogo sobre cualquier inquietud», subrayó.
Agregó que la SCJN se dispone a abordar los temas que preocupan a la sociedad, subrayando que los actos de vandalismo no son la vía apropiada para expresar descontento. «Quiero ofrecer disculpas por el retraso en esta sesión pública, debido a los daños ocasionados a este edificio histórico. Reitero nuestra condena ante estos actos de violencia», indicó.
El incidente del 15 de noviembre se produjo en el contexto de una marcha que partió del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo capitalino, en rechazo a la violencia, el asesinato del alcalde de Uruapan, así como para manifestarse contra el gobierno. A su llegada, se registraron enfrentamientos con la policía, donde algunos manifestantes derribaron barricadas que resguardaban Palacio Nacional, mientras otros causaron daños en la sede de la Suprema Corte, incluyendo pintas en su fachada principal.
La SCJN reafirmó su compromiso de diálogo y su apertura para escuchar a la ciudadanía, enfatizando que la violencia no debe tener cabida en la construcción de una sociedad democrática.



