Cuatro ciudadanos surcoreanos han sido detenidos en relación con el hackeo de aproximadamente 120,000 cámaras de vigilancia instaladas en viviendas y negocios. Las investigaciones han revelado que parte de las imágenes capturadas se utilizaron para crear contenido sexual que fue publicado en un sitio web.
Los detenidos son hombres de distintas edades, incluyendo uno en su juventud y tres en sus treintas. Según informes de las autoridades, el supervisor del caso indicó que los dispositivos afectados eran cámaras IP, que transmiten video y audio a través de redes como Internet, permitiendo el monitoreo remoto. Estos equipos son fácilmente accesibles en el mercado global.
En el caso de dos de los arrestados, se ha determinado que lograron editar y producir más de mil videos de contenido sexual, los cuales fueron vendidos a un sitio web en un país no especificado por un total de 53 millones de wones, equivalentes a aproximadamente 36,000 dólares. Esta producción representó alrededor del 62% del contenido publicado en la plataforma en el último año.
Los otros dos individuos detenidos poseían imágenes robadas, aunque se confirmó que no las distribuyeron ni vendieron. Los investigadores sostienen que los detenidos lograron comprometer las cámaras debido a la utilización de contraseñas vulnerables, como combinaciones sencillas de caracteres repetidos o secuenciales. Ante esta situación, las autoridades han instado a los usuarios de estas cámaras a que cambien sus contraseñas de inmediato y las actualicen de manera regular.
Además, tres personas han sido arrestadas por la compra y visualización de material obtenido ilegalmente, así como el contenido sexual asociado. Las autoridades no descartan la posibilidad de más arrestos en el futuro.
En relación con el país en el que se encuentra el portal web involucrado, las autoridades surcoreanas están trabajando para bloquearlo con el fin de lograr su eventual cierre, aunque no se han ofrecido más detalles debido a la naturaleza de la investigación en curso.






