En Nimega, Países Bajos, doce empleados del hospital universitario Radboudumc han sido puestos en cuarentena preventiva por un periodo de seis semanas. Esta medida se toma tras una posible exposición al hantavirus mientras atendían a un paciente procedente del crucero MV Hondius.
El centro médico informó que durante la atención al paciente, ingresado la semana pasada, se produjeron dos incidentes relacionados con el manejo de muestras biológicas. En primer lugar, la sangre extraída fue procesada siguiendo el protocolo estándar, a pesar de que el virus requería medidas más estrictas de bioseguridad. Además, se constató que, al desechar la orina del paciente, no se aplicaron las normativas internacionales más recientes.
A pesar de que el hospital consideró que la probabilidad de contagio es “muy baja”, optó por esta cuarentena como medida de precaución. La presidenta del consejo de administración del Radboudumc, Bertine Lahuis, expresó su pesar por la situación y afirmó que se llevará a cabo una investigación para evitar futuros incidentes.
El hospital reafirmó su compromiso con la atención sanitaria y aseguró que está listo para recibir nuevos pacientes en caso de ser necesario.





