La líder opositora venezolana ha confirmado que recibió apoyo del gobierno estadounidense para facilitar su salida de Venezuela y su llegada a Oslo, donde su hija recogió en su nombre el Premio Nobel de la Paz. En declaraciones realizadas a la prensa en Noruega, la opositora aseguró que el respaldo recibido fue crucial para poder asistir a la ceremonia.
Aunque no proporcionó detalles específicos sobre su salida, durante una conferencia de prensa junto al primer ministro noruego, agradeció a quienes arriesgaron sus vidas para que pudiera estar presente en el evento. La líder opositora había permanecido en la clandestinidad en Venezuela durante más de un año y señaló su intención de regresar al país próximamente, indicando que su visita a Oslo era necesaria para recoger el premio y llevarlo de vuelta a su nación.
Aunque no se estableció una fecha precisa para su retorno, expresó que el regreso sería lo más pronto posible. Durante su estancia en Noruega, planea reunirse con familiares y amigos, además de atender asuntos médicos y participar en reuniones preparatorias para su vuelta.
Los detalles de su viaje se mantuvieron en secreto, incluso para el Instituto Nobel, que desconocía su ubicación y posibilidad de llegada a tiempo para la ceremonia. Fuentes indican que, para escapar de Venezuela, la opositora utilizó un disfraz y logró atravesar controles militares sin ser detectada, emprendido un recorrido en una lancha desde un pueblo pesquero. Este elaborado plan, que estuvo en gestación durante dos meses, tuvo la asistencia de una red dedicada a ayudar a personas a salir del país.


