Los hospitales de Gran Bretaña atraviesan una crisis sanitaria sin precedentes debido a un aumento significativo de hospitalizaciones por una denominada «supergripe» o «súper influenza». Funcionarios del sector salud advierten sobre el «peor escenario posible» ante la escalada de casos y una amenaza inminente de huelga por parte de médicos residentes.
Recientes datos del Servicio Nacional de Salud de Inglaterra (NHS England) revelan que las internaciones por influenza han incrementado un 55% en solo una semana. Este aumento ha llevado a las autoridades a recomendar el uso de mascarillas en el transporte público, y algunas instituciones hospitalarias ya han implementado esta medida de forma obligatoria.
En la última semana, un promedio diario de 2,660 pacientes fueron hospitalizados, marcando un récord histórico para esta época del año. La directora médica del NHS enfatizó que la cifra de hospitalizaciones es alarmantemente alta y continúa en ascenso, lo que plantea un panorama complicado para las próximas semanas.
La crisis no se limita a Gran Bretaña, ya que Europa en general enfrenta una temporada de influenza temprana y severa. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades ha alertado sobre un aumento en las detecciones, instando a los grupos vulnerables a vacunarse con urgencia.
En un contexto ya complejo, los médicos residentes están programados para iniciar una huelga de cinco días el 17 de diciembre, lo que agregará una carga adicional a un sistema de salud ya sobrecargado. Con la intención de evitar la movilización, el ministro de Salud ha propuesto un nuevo paquete de condiciones laborales al sindicato, actualmente bajo revisión.


