Protestas de la «Generación Z» en Nepal: Un impacto devastador y un nuevo liderazgo
Las manifestaciones impulsadas por la «Generación Z» en Nepal, que ocurrieron en septiembre y resultaron en más de 70 muertes, han dejado un saldo devastador tanto en términos de vidas humanas como de daños materiales. De acuerdo con un reciente informe del gobierno de Nepal, las pérdidas económicas ascienden a aproximadamente 586 millones de dólares.
El comité de investigación, creado para evaluar las consecuencias de las protestas y trazar un plan de reconstrucción, presentó sus conclusiones a la actual primera ministra interina. El informe detalla que los disturbios se saldaron con un total de 77 fallecidos, con 20 personas pereciendo el 8 de septiembre, 37 el 9 de septiembre y el resto en los días siguientes. Además, se registraron más de 2,400 heridos, de los cuales 17 eran menores de 13 años y más de 1,400 tenían menos de 28.
Las pérdidas materiales comenzaron a evidenciarse en diversas infraestructuras gubernamentales y públicas, afectando a 2,168 unidades y dañando un total de 2,671 edificios, lo que conllevó una mínima pérdida de 272.72 millones de dólares. Asimismo, se reportó que más de 12,600 vehículos sufrieron daños que representan un costo de 89.70 millones de dólares. En el sector privado, las pérdidas llegaron a 232.69 millones de dólares. De los daños atribuidos al gobierno, el 68% se originó a nivel federal, mientras que los gobiernos provinciales y locales fueron responsables del 10% y 22%, respectivamente.
Ante esta situación, el comité ha propuesto un plan de acción que estima que se requerirán 251.83 millones de dólares para la restauración de las estructuras afectadas.
En el contexto actual, Nepal es dirigido por una administración interina encabezada por Sushila Karki, quien se convierte en la primera mujer en ocupar este cargo. Su nombramiento fue respaldado por la «Generación Z» con la expectativa de guiar al país hacia las elecciones programadas para marzo de 2026.


