La NFL ha decidido suspender indefinidamente al dueño minoritario de los Texans de Houston, Javier Loya, y le ha impuesto una multa de 500,000 dólares por violaciones a su política de conducta personal. Esta medida concluye una investigación por acusaciones de violación y abuso sexual en su contra, las cuales fueron desestimadas en un acuerdo de culpabilidad.
Loya enfrentó un cargo de violación en primer grado y seis de agresión sexual en Kentucky en 2023. Un año después, aceptó un cargo de «acoso con intención de abusar» para que se retiraran las demás acusaciones. Los incidentes se relacionan con dos fiestas que Loya organizó en Louisville, Kentucky. Desde entonces, no ha tenido relación con el club y, según la liga, podrá solicitar su reincorporación a partir de junio.
A sus 56 años, Loya es presidente y director general de OTC Global Holdings, una empresa de comercio que cofundó en 2007. Ha sido parte de la franquicia de los Texans desde su creación en 2002. En un comunicado, Loya expresó su desacuerdo con la decisión de la NFL y afirmó que todos los cargos en su contra fueron desestimados más de un año atrás, destacando su transparencia y respeto durante todo el proceso.
Según información confidencial, la participación de Loya en el equipo es inferior al uno por ciento, dado que las participaciones de propiedad no suelen ser divulgadas.








