La reciente visita de Lionel Messi a India ha estado marcada por incidentes descontrolados, que llevaron a la detención del principal organizador del evento en Calcuta. La policía local confirmó la detención tras recibir quejas sobre los disturbios ocurridos en el Salt Lake Stadium, donde la multitud expresó su descontento al lanzar objetos y tratar de invadir la cancha, frustrados por la efímera aparición del astro argentino.
El director general de Policía de Bengala Occidental, en una rueda de prensa, explicó que la situación se generó a partir de expectativas erróneas en torno a la participación de Messi. Aclaró que el plan original era que el jugador hiciera una breve aparición, saludando a los aficionados antes de retirarse.
El organizador del evento se comprometió por escrito a reembolsar a los aficionados quienes, según reportes, no lograron ver al jugador ni en persona ni en las pantallas del estadio, a pesar de haber esperado varias horas. El Gobierno central ha calificado el evento de «saqueo», criticando los elevados precios de las entradas para un espectáculo que duró solo 22 minutos y concluyó con la evacuación de Messi, quien estuvo acompañado por sus compañeros de equipo.
La ministra principal de Bengala Occidental ha ofrecido disculpas a Messi y al público por la gestión del evento, expresando estar «profundamente consternada» por lo sucedido. Anunció la creación de un comité para investigar a fondo el incidente, con el fin de establecer responsabilidades y proponer medidas que garanticen que situaciones similares no vuelvan a ocurrir.
La gira de Messi en India, denominada «GOAT India Tour», incluye paradas en Hyderabad y Mumbai, finalizando en Nueva Delhi. Previamente, el día del evento, Messi había inaugurado de manera remota una imponente estatua de 21 metros de altura en Calcuta.








