El Aeropuerto Berlín-Brandeburgo (BER), infraestructura clave para la movilidad de la capital alemana, tuvo que interrumpir su actividad durante 45 minutos tras el avistamiento de un objeto en sus instalaciones. La suspensión afectó operaciones de despegue y aterrizaje y repercutió en pasajeros y vuelos programados.
Fuentes aeroportuarias señalaron que se activaron medidas de seguridad coordinadas con la Policía para evaluar el hallazgo y garantizar la seguridad en la zona operativa. Como parte de esas medidas se ordenó paralizar temporalmente los movimientos aéreos hasta esclarecer la situación.
Durante la paralización, las autoridades llevaron a cabo sin éxito actividades para la detección de drones y no pudieron identificar el origen del objeto. Posteriormente el tráfico aéreo se reanudó y volvió a la normalidad, aunque se registraron retrasos en despegues y aterrizajes.
El incidente se enmarca en una serie de avistamientos de drones y objetos en aeropuertos e instalaciones militares de la región, lo que ha llevado a las autoridades a endurecer los protocolos de seguridad. Estas medidas buscan prevenir incidentes que puedan poner en riesgo a aeronaves y personas.
Otros episodios recientes incluyen la evacuación de un aeropuerto en Groenlandia por el hallazgo de un objeto sospechoso y la detección en el espacio aéreo de Lituania de hasta 25 globos aerostáticos pequeños, algunos transportando cigarrillos de contrabando. Las autoridades europeas mantienen una vigilancia intensificada y respuestas coordinadas ante este tipo de alertas.


