Un incidente lamentable relacionado con el uso de pirotecnia tuvo lugar el pasado domingo y provocó la suspensión del partido entre Ajax y Groningen en la Eredivisie. Este suceso impactó de manera especial a un aficionado con enfermedad terminal, quien había asistido al estadio Johan Cruijff con el deseo de vivir su última experiencia como seguidor del equipo.
El aficionado, que había sido seleccionado para ver la reanudación del partido, no pudo cumplir su anhelo debido a un deterioro en su salud. Se esperaba que, a pesar de que el encuentro se llevaría a cabo sin público, él pudiera asistir como una excepción especial.
La suspensión inicial se produjo a los seis minutos de juego, cuando un espectáculo pirotécnico llevado a cabo por algunos aficionados del Ajax resultó en la lanzación peligrosa de cohetes hacia el campo y en dirección a los jugadores. Posteriormente, el partido se reanudó en una atmósfera desprovista de público, permitiendo únicamente el acceso a los medios de comunicación. El Ajax logró una victoria de 2-0 en este encuentro.
Organizaciones vinculas al cuidado de la salud del aficionado lamentaron el desenlace, afirmando que estaban comprometidos en hacer realidad su deseo. En medios locales, se recogieron declaraciones de un voluntario que expresaba el sentimiento de tristeza por no haber podido cumplir con las expectativas del aficionado, quien esperaba con ilusión el evento.
Frente a estos acontecimientos, el club Ajax se distanció de los actos de vandalismo y condenó la conducta de los responsables del uso indebido de los fuegos artificiales, considerando su comportamiento «totalmente indignante». Al mismo tiempo, la Eredivisie ha anunciado que llevará a cabo una investigación sobre lo sucedido durante el partido.








