En Irán, un alto clérigo que participó en la votación para elegir al nuevo líder supremo declaró que Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá Alí Jamenei, sería su sucesor, en medio de amenazas de Israel contra quien resulte elegido. La afirmación llega en un momento de tensión regional que afecta directamente a la estabilidad política y de seguridad del país.
El comentario fue formulado por el ayatolá Hosseinali Eshkevari, miembro de la Asamblea de Expertos, órgano encargado de elegir al líder supremo. Crecen las expectativas de que Mojtaba Jamenei, considerado un clérigo de línea dura como su padre, sea designado para el cargo.
El puesto de líder supremo otorga la última palabra en los asuntos de Estado de la República Islámica, por lo que su eventual nombramiento tendría consecuencias institucionales y políticas significativas dentro de Irán. La elección y el anuncio oficial permanecen pendientes de confirmación por parte de las autoridades competentes.
Si se confirma la designación, podría generar una reacción adversa por parte del gobierno de Estados Unidos; el presidente estadounidense Donald Trump había afirmado que debería tener un papel en la elección del próximo líder, una demanda que las autoridades iraníes han rechazado de forma rotunda.
Eshkevari señaló en un video difundido por medios iraníes que «el nombre de Jamenei continuará» y añadió que «la votación se ha celebrado y se anunciará pronto», sin ofrecer más detalles. Eshkevari es uno de los 88 miembros de la Asamblea de Expertos encargada del proceso.
En paralelo, Israel siguió atacando a figuras iraníes de alto rango, entre ellas Abolqasem Babaian, recientemente nombrado jefe de la oficina militar del líder supremo, y afirmó que murió en un ataque. Baréin atribuyó a Irán la responsabilidad de un ataque contra una planta desalinizadora, según comunicados oficiales.
A medida que se intensificaban los combates en lo que las partes describen como una campaña conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán, residentes informaron de un espeso humo negro sobre Teherán tras los ataques contra instalaciones de almacenamiento de petróleo, que iluminaron el cielo nocturno con columnas de llamas.


