El estado de Sinaloa vivió un aumento significativo en la violencia el 30 de abril, coincidiendo con el anuncio de una investigación por parte del gobierno de Estados Unidos contra el gobernador Rubén Rocha Moya por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Ese día, se reportaron 10 homicidios dolosos, un incremento notable en comparación con los dos o tres casos habituales en días anteriores. Entre las víctimas se encuentra Homar Salas Gastélum, líder electo del Sindicato de Trabajadores del Servicio del Ayuntamiento, quien había sobrevivido a un atentado previo en febrero.
Antes de la revelación sobre la investigación, el estado había registrado una disminución de homicidios, con solo tres incidentes del 26 al 28 de marzo. Sin embargo, el 30 de abril, el total de homicidios dolosos en el país alcanzó los 50, con Sinaloa liderando estas cifras.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la apertura de la investigación formal contra Rocha Moya, tras informaciones de que el funcionario mexicano había perdido su visa. Las acusaciones incluyen conspiración para la importación de narcóticos y posesión de armas, lo que podría conllevar una cadena perpetua o 40 años de prisión.
En respuesta a estas acusaciones, Rocha Moya calificó las acusaciones como calumnias y como un ataque a su gobierno, relacionado con su política de la Cuarta Transformación.



