En Ayutla, Guerrero, dos funcionarios municipales fueron asesinados en una carretera federal que conecta las regiones Centro y Costa Chica, lo que afecta directamente la gobernabilidad local y eleva la tensión en la zona. Las víctimas fueron identificadas como Tomás Augusto Lozano Analco, comisionado de Obras Públicas, y el contador Francisco Bonilla, ambos integrantes del Concejo Municipal Comunitario electo por usos y costumbres.
Con estos homicidios se elevó a cuatro el número de servidores públicos locales muertos en el transcurso de la semana, según reportes de organizaciones sociales. Las autoridades locales y estatales mantienen operativos de seguridad mientras se desarrollan las investigaciones.
Fuentes señalan que los funcionarios viajaban de regreso de una reunión en Chilpancingo cuando fueron atacados en la carretera Tierra Colorada-Cruz Grande, cerca del puente Omitlán. Los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense de Chilpancingo, custodiados por agentes de la Guardia Nacional y de la Fiscalía General del Estado mientras los familiares los reconocían.
Un operativo de seguridad en el que participan también policías municipales, vestidos de civiles, permanece activo en la funeraria que coordina el traslado de los restos a Ayutla. Las medidas buscan garantizar la integridad de los familiares y evitar más incidentes en el trayecto.
El ataque ocurre en un contexto de tensión armada entre policías comunitarios de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg) y del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) y el grupo delictivo conocido como «Los Ardillos», al que se acusa de desplazar comunidades. En semanas recientes los grupos de autodefensa irrumpieron en Tierra Colorada alegando expulsar a ese grupo, lo que generó bloqueos y protestas de comisarios y habitantes que los vincularon con el grupo denominado «Los Rusos».
La polarización armada en la zona se ha mantenido, con denuncias de agresiones mutuas entre comunitarios y presuntos integrantes de la delincuencia organizada. Además de los hechos en Ayutla, días antes se registró otro ataque en la carretera Chilapa-Tlapa en el que perdieron la vida la directora de Salud del municipio de Atlixtac, Jessica Macedonio Saldaña, y otro funcionario municipal, Fulgencio Salgado Sánchez.
Desde el gobierno estatal, el subsecretario de Desarrollo Político y Social atribuyó los homicidios al fenómeno generalizado de violencia que afecta al país y descartó que se trate de asuntos estrictamente políticos, mientras las fiscalías continúan las indagatorias para establecer responsables y móviles.


