La reciente violencia en la Zona Arqueológica de Teotihuacán ha generado preocupaciones entre comerciantes y turistas, a pocos meses del Mundial de Fútbol de 2026. El tiroteo del lunes, que resultó en la muerte de una turista canadiense y dejó a 13 personas heridas, ha puesto en evidencia la falta de seguridad en este importante sitio turístico.
Elena Vaso, vendedora frente a la Pirámide de la Luna, expresa su sorpresa ante lo sucedido, señalando que nunca había presenciado un evento de tal magnitud en sus 54 años de vida en la zona. Destaca que es urgente aumentar la seguridad, sugiriendo que se debe revisar a las personas que ingresan a la zona arqueológica.
Teotihuacán, el segundo sitio arqueológico más visitado de México, recibe anualmente hasta 1.6 millones de visitantes. Vaso señala que el lugar, ubicado a unos 50 kilómetros de la Ciudad de México, no está preparado para manejar tal afluencia, especialmente de turistas internacionales.
Gloria Maldonado, turista de Monterrey, también expresa su descontento. Atraída por la belleza del sitio, siente que la falta de seguridad es inaceptable, especialmente considerando que el lugar es frecuentado por familias y niños. Critica la tardanza de las autoridades en implementar medidas de seguridad efectivas ante el aumento de la violencia.
Vendedores de recuerdos en la zona han evitado comentar debido al temor a represalias, mencionando que han sufrido actos violentos por informar sobre la situación de inseguridad y falta de mantenimiento del sitio a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
La zona arqueológica permaneció sin vigilancia desde la apertura a las 8:00 hasta que la Guardia Nacional llegó a las 11:30 horas para realizar investigaciones. Peritos llevaron a cabo análisis en el lugar del ataque, mientras el Instituto Nacional de Antropología e Historia anunció que Teotihuacán abrirá nuevamente el 22 de abril con medidas de seguridad reforzadas.


