En México y en el resto de América Latina, la presencia de Bayer adquiere mayor relevancia tras reportar ingresos globales por 52.943 millones de dólares, impulsados en buena medida por su división farmacéutica, que registró ventas por 20.700 millones. Ese desempeño sitúa a la región como un mercado estratégico para la compañía.
Las ventas farmacéuticas en América Latina alcanzaron 956 millones de dólares, un aumento del 5,4 % respecto al año anterior, impulsadas por medicamentos innovadores en oncología y enfermedades cardiorrenales. El crecimiento regional supera la expansión promedio global en varios de esos productos.
Durante una rueda de prensa en Ciudad de México, el presidente de la división farmacéutica para Brasil y América Latina explicó que la empresa ha reorientado su estrategia hacia productos con mayor impacto clínico y potencial de crecimiento. Esa apuesta se refleja en la priorización de nuevos lanzamientos y en la concentración de recursos en investigación.
Entre los fármacos que destacaron en la región figuran la darolutamida, para cáncer de próstata, y la finerenona, indicada en enfermedad renal crónica asociada a diabetes. Ambos productos mostraron incrementos en la región del 99 % y del 135 % respectivamente, cifras superiores a su expansión global.
La compañía ha ampliado la distribución de su portafolio mediante acuerdos con socios locales; mantiene 13 alianzas en países como México, Brasil, Colombia y Argentina, lo que permite focalizar inversiones en desarrollos emergentes. Estos acuerdos facilitan la comercialización de productos ya consolidados por terceros.
La actividad de investigación clínica en América Latina se intensificó, con 79 estudios desarrollados en siete países, la participación de 450 centros y más de 2.000 pacientes. Estos ensayos forman parte de un portafolio global de 35 proyectos en áreas como oncología, neurología, enfermedades raras e inmunología.
Entre los estudios destaca uno de fase III con bemdaneprocel, una terapia celular para la enfermedad de Parkinson, en desarrollo dentro de ese portafolio. La mayor presencia de ensayos en la región favorece el acceso temprano de pacientes a tratamientos innovadores y refuerza el papel latinoamericano en el desarrollo clínico.
México se posiciona como uno de los mercados más relevantes para la farmacéutica en la región, figurando entre los países con mayores ventas en el área cardiorrenal y entre los primeros en aprobar o comercializar varios de los nuevos tratamientos. La finerenona se ha consolidado como uno de los principales productos en ese campo terapéutico.
El país también ha introducido recientemente innovaciones en salud femenina, como implantes anticonceptivos de larga duración, y en oftalmología, con el lanzamiento de la versión de 8 mg de aflibercept para enfermedades oculares que pueden provocar pérdida de visión. Estas incorporaciones amplían las opciones terapéuticas disponibles localmente.
El crecimiento regional se explica además por la expansión del portafolio oncológico, especialmente en cáncer de próstata, cuya incidencia proyectada a futuro aumenta la demanda de nuevas terapias. Paralelamente, la compañía mantiene desarrollos en hemofilia y enfermedades cardiovasculares y busca ampliar el acceso a tratamientos en una región afectada por el crecimiento de las enfermedades crónicas.


