El ataque al portacontenedores Source Blessing frente a las costas de Emiratos Árabes Unidos plantea riesgos para la seguridad del tráfico marítimo y la operativa portuaria regional. La incidencia puede afectar a operadores y rutas que conectan la zona con mercados internacionales.
El buque fletado por Hapag Lloyd resultó dañado tras recibir impacto de metralla en el estrecho de Ormuz, informó la compañía. La empresa añadió que ninguno de los tripulantes resultó herido y que el incendio fue extinguido y la situación controlada.
El portacontenedores navega bajo bandera de Liberia, con una eslora de 243,35 metros y una manga de 32,28 metros, y fue fletado por la firma danesa Maersk. Registros de tráfico marítimo sitúan al buque con destino a un propietario chino.
En la actualidad la embarcación se encuentra frente a las costas de Emiratos Árabes Unidos y las autoridades y operadores marítimos monitorizan la evolución del caso. La compañía señaló que la tripulación está a salvo y que las operaciones a bordo quedaron estabilizadas.
La Asociación Alemana de Armadores (VDR) indicó que alrededor de 30 buques de navieras germanas permanecen en el golfo Pérsico, entre portacontenedores, petroleros y graneleros, además de dos cruceros. La organización advirtió que, debido a la tensa situación de seguridad, esos buques están prácticamente inmovilizados en la región.
El Ejército iraní reconoció haber alcanzado con proyectiles dos buques tras ignorar advertencias de su fuerza naval en el estrecho de Ormuz y afirmó mantener control sobre la zona. Entre los afectados mencionó un buque de propiedad israelí registrado bajo bandera de Liberia y otros portacontenedores.
El estrecho de Ormuz es una vía clave para el comercio energético mundial y la escalada de incidentes en la zona eleva las amenazas a la navegación y al suministro. Irán atribuye sus acciones a represalias por bombardeos recientes que atribuye a Estados Unidos e Israel.


