El gobierno australiano confirmó que tres militares de su país se encontraban a bordo de un submarino estadounidense implicado en el hundimiento de una fragata iraní cerca de la isla de Sri Lanka, un hecho que deja al menos 83 muertos. La presencia de esos efectivos adquiere relevancia local por su vinculación con la Marina y los planes de defensa de Australia.
El primer ministro Anthony Albanese aseguró que, aunque los tres miembros del personal estaban embarcados en el buque estadounidense, no participaron en ninguna acción ofensiva durante el ataque. La confirmación se dio en respuesta a preguntas sobre la naturaleza y alcance de la implicación australiana.
Las fuerzas australianas embarcadas en unidades de aliados forman parte de acuerdos de cooperación militar y participan en rotaciones con la Armada de Estados Unidos para obtener experiencia operativa. Ese despliegue se enmarca en la preparación para la futura incorporación de submarinos de propulsión nuclear en el marco del pacto AUKUS.
AUKUS es la alianza estratégica entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos que incluye el intercambio de capacidades y formación entre las marinas aliadas. Las rotaciones buscan familiarizar al personal australiano con operaciones en submarinos avanzados y mejorar la interoperabilidad.
La fragata hundida fue identificada como IRIS Dena, y el incidente tuvo lugar en aguas próximas a Sri Lanka, con un saldo de decenas de víctimas. El Ejecutivo australiano reiteró que su personal integrado en unidades de otros países actúa conforme a la legislación y la política de defensa de Australia.


