La alerta sísmica se activó en la Ciudad de México y el Estado de México durante un simulacro regional, movilizando altavoces y mensajes en teléfonos móviles y provocando desalojos y medidas de protección civil en distintos puntos de la capital.
Los sistemas se activaron bajo la hipótesis de un sismo de magnitud 7.2 con epicentro a 11 kilómetros de Pinotepa Nacional, Oaxaca.
Más de 14 mil altavoces en la Ciudad de México y el Estado de México emitieron la señal de alerta, lo que motivó que miles de trabajadores desalojaran oficinas y atendieran los protocolos establecidos.
Varias familias salieron de sus viviendas, algunas con mascotas y objetos de valor, para resguardarse y seguir las indicaciones de seguridad.
Estudiantes y personal administrativo de las escuelas siguieron las rutas de evacuación marcadas en sus planteles y las recomendaciones, como no gritar, no correr y dirigirse a las zonas señaladas como seguras.
Los teléfonos móviles reprodujeron un tono fuerte y vibración, acompañados de un mensaje que informó que se trataba de un simulacro para probar la funcionalidad del sistema nacional de alertas.
Equipos de rescate realizaron ejercicios para simular la evacuación de personas atrapadas y la atención a quienes pudieran presentar pánico en distintos puntos de la ciudad.
La Coordinación Nacional de Protección Civil convocó a la población a participar en el ejercicio bajo el lema «Un país sísmico como México no puede improvisar».




