Las bancadas de Morena, PT y PVEM en el Senado acordaron respaldar la iniciativa de reforma conocida como «Plan B», presentada por la presidenta, la cual afecta directamente a los gobiernos locales al proponer cambios en la estructura y el gasto de los ayuntamientos y congresos estatales.
Tras más de 12 horas de negociación en la Secretaría de Gobernación, las agrupaciones oficialistas anunciaron su apoyo a un proyecto que todavía se encuentra en fase de elaboración y que será presentado próximamente.
En un comunicado conjunto, los senadores del bloque identificaron la propuesta como parte de la agenda de la llamada Cuarta Transformación y manifestaron su respaldo al Plan B planteado por la titular del Ejecutivo.
Hasta ahora se conocen tres puntos centrales del plan: la reducción de síndicos y regidores, la disminución del gasto en los congresos estatales y en el Senado, y el fortalecimiento de la consulta popular.
Los legisladores sostuvieron que el aparato gubernamental federal, estatal y municipal opera con costos elevados que deben revisarse, y afirmaron que la reforma no vulnera el federalismo ni invade la autonomía de las entidades.
Señalaron que los aproximadamente 4 mil millones de pesos de ahorro anticipados permanecerán en las entidades federativas y serán destinados a obra pública, infraestructura y proyectos con beneficio directo para la población.
Las bancadas cerraron su pronunciamiento indicando que el objetivo de la reforma es impulsar una democracia más austera, más cercana a la gente y con una redistribución más justa de los recursos públicos.


