La resolución impulsada por México en la Comisión de Estupefacientes de la ONU busca prevenir el uso de equipos y materiales controlados en la producción de drogas sintéticas como el fentanilo, medida con implicaciones directas para la seguridad y la regulación del sector sanitario en el país.
El texto pone el foco en máquinas tableteadoras y encapsuladoras, equipos de uso legítimo en la industria médica que, según la Secretaría de Relaciones Exteriores, han sido empleados para fabricar drogas sintéticas.
Se insta a los países a adoptar medidas legislativas que eviten el desvío de estas máquinas al mercado ilícito, garantizando al mismo tiempo que su comercio y uso legítimo no se vean obstaculizados.
La resolución enfatiza la importancia de la cooperación internacional y del intercambio de información sobre transacciones comerciales sospechosas y sobre investigaciones relacionadas con incidentes de tráfico de estas máquinas.
La Cancillería señaló que la iniciativa mexicana busca proporcionar herramientas a los Estados para enfrentar el crecimiento exponencial del consumo de drogas sintéticas y el abuso o mal uso de medicamentos, así como la adaptación en las estructuras de producción, manufactura, tráfico y comercialización.
México reiteró ante el organismo que el tráfico de drogas es un reto internacional que requiere un enfoque humanista, coordinación entre países y responsabilidades compartidas mediante cooperación multilateral, regional y bilateral.
La Comisión de Estupefacientes, órgano deliberativo principal de la ONU en materia de drogas, se reúne regularmente en Viena para formular políticas internacionales y supervisar este desafío global.
La Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito monitorea más de 1,400 nuevas sustancias psicoactivas, con un número récord detectado en el último periodo, junto a niveles sin precedentes de producción de cocaína y métodos de tráfico cada vez más sofisticados.


