En el Centro Histórico de la Ciudad de México, la chocolatería artesanal Finca Rocío se ha posicionado como un destino destacado para los amantes del chocolate de calidad. Este establecimiento, operado por la familia de Finca El Rocío de Teapa, Tabasco, se especializa en un modelo tree-to-bar, utilizando exclusivamente granos de cacao orgánico y azúcar de caña en sus elaboraciones.
Finca Rocío se distingue por su control total del proceso de producción, desde la cultivación del cacao hasta la creación de la barra final. En su taller, ubicado en la Ciudad de México, se lleva a cabo una minuciosa selección manual de los granos, garantizando un sabor intenso y una textura pura. Este enfoque se encapsula en su lema: “solo cacao orgánico + azúcar de caña”.
Además de sus apreciadas barras de chocolate, la chocolatería ofrece una variedad de bebidas que resaltan el sabor auténtico del cacao. Entre las opciones más populares se encuentra el frappé de cacao, que se sirve con crema batida, y la paleta de helado de vainilla sumergida en su chocolate artesanal. Cada producto refleja la filosofía de pureza, evitando añadidos artificiales.
Este año, Finca Rocío ha sido reconocida como una de las mejores chocolaterías del Centro Histórico, ideal para quienes buscan una experiencia significativa y gustativa. Sus bebidas no solo ofrecen un refresco placentero, sino que también narran la rica historia del cacao mexicano y su proceso de transformación artesanal.
Para aquellos interesados en visitar, Finca Rocío se encuentra en la República de Guatemala 20, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Abre todos los días de 11 a.m. a 5 p.m. Se recomienda probar una de sus bebidas de cacao con azúcar de caña y llevarse una barra para disfrutar más tarde, especialmente las variantes con un 70 % o 85 % de cacao, que ofrecen notas más intensas.
Finca Rocío es más que un simple punto de venta de chocolate; es un espacio que celebra el cacao mexicano, promueve el comercio justo y ofrece una experiencia sensorial auténtica.


