En México, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que particulares devolverán al Estado más de 200 concesiones mineras como parte de su política de defensa de los recursos naturales y afirmó que no se otorgarán nuevos permisos de este tipo. La medida afecta concesiones en distintas regiones y busca regular el uso del suelo destinado a la minería.
El anuncio se produce poco después de que México y Estados Unidos presentaran un plan conjunto para el comercio y aseguramiento de minerales críticos, en el marco de la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá. Las autoridades vinculan ambos procesos con la estrategia industrial y de seguridad de suministro.
Sheinbaum indicó que las devoluciones se realizarán de manera voluntaria y adelantó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ofrecerá detalles adicionales sobre el procedimiento y los plazos. Subrayó que no habrá coerción por parte de la autoridad para recuperar las concesiones.
La presidenta comparó la medida con la devolución de concesiones de agua que no se usan, y pidió que los titulares que no explotan sus derechos mineros los restituyan para evitar la reserva de tierras para la minería sin actividad. El Ejecutivo mantiene conversaciones con los empresarios titulares de las concesiones, según señaló.
El gobierno afirmó que busca conciliar la recuperación de concesiones con el mantenimiento de la producción de plata y oro, por lo que las negociaciones con la industria se orientan a preservar la actividad extractiva que sea compatible con la política pública. También rechazó críticas que señalan un supuesto giro hacia el extractivismo, al asegurar que la política no cambiará en ese sentido.
En paralelo, las autoridades destacan la coordinación con Estados Unidos para asegurar el acceso a minerales críticos destinados a sectores clave de la industria, como parte de una agenda bilateral incluida en la revisión del tratado trilateral.


