La Ciudad de México, sede del partido inaugural del próximo Mundial de Fútbol, protagoniza un debate público tras el llamado de la jefa de Gobierno a que los medios reduzcan la difusión de contenidos de violencia. La petición se enmarca en la preparación de la capital para recibir eventos del torneo y en la preocupación por la percepción ciudadana sobre la seguridad.
La mandataria sostuvo que, pese a una reducción en la incidencia delictiva, la sensación de inseguridad persiste en la población y atribuyó parte de esa percepción a la cobertura mediática de hechos violentos. Señaló que los espacios informativos centrados en noticias de violencia contribuyen a generar alarma entre la ciudadanía.
En un acto público planteó la conveniencia de construir un pacto con los medios para “bajarle a la nota roja”, y preguntó qué efecto tiene en la población la permanente exposición a noticias de inseguridad. Añadió que este tipo de contenidos atrae audiencias y forma parte de estrategias mediáticas.
La jefa de Gobierno propuso abrir un diálogo con medios, especialistas y sociedad civil sobre la función social del periodismo y la ética informativa, y explicó que la intención no es establecer censura ni pactos de silencio, sino promover un debate público. Reiteró la importancia de que la mejora en las cifras delictivas vaya acompañada de un cambio en la percepción ciudadana.
El gobierno capitalino ha señalado que la ciudad está preparada para acoger el torneo y destacó la disminución de delitos de alto impacto en periodos recientes. El Mundial, organizado de forma conjunta con Estados Unidos y Canadá, reunirá selecciones de 48 países y tendrá partidos además en Monterrey y Guadalajara.


