Rolando Daza
Apunte:
Los tiempos dudosos de estos últimos meses están transformando las relaciones económicas a nivel global, de México y de Guanajuato. Aun cuando la administración de EUA ha mantenido la mayoría de los aranceles unilaterales, varios gobiernos del mundo están trabajando de manera acelerada para mejorar sus relaciones con países cercanos o con regiones de alta influencia.
Así, Guanajuato y México, deben diversificar y abrir la puerta a nuevos tratados o relaciones comerciales, como fue el caso de la gobernadora Libia García Muñoz con su viaje a Japón. Por lo pronto, las empresas en nuestro país deben trabajar en mantener sus niveles de producción, ya que se desconoce lo que señale el futuro.
Expertos consideran que los exportadores deben estar preparados para reaccionar y actuar, con un flujo de caja y liquidez suficiente que les permita aumentar su exportación de manera casi inmediata.
La muestra es China, quien ha reactivado relaciones con la Unión Europea y ha tomado la iniciativa con otros países del continente, bajo la señal de una “familia asiática”. Este año, buscando ajustarnos al nuevo “orden mundial”, México rompe récord de importaciones de China, pero Estados Unidos presiona por aranceles.
Por ello, el estado y el país, deben incrementar los esfuerzos de robustecer la infraestructura con nuevas relaciones y destinos de negocios, reduciendo la dependencia. Es momento de actuar y no esperar a que otros países abran el camino, es un buen momento para diversificar el comercio exterior nacional y del estado, una posibilidad apunta al Lejano Oriente.
México registró un aumento en el intercambio comercial de productos como circuitos electrónicos, computadoras y teléfonos móviles a Filipinas, Malasia, Singapur, y Tailandia el año pasado. Por su parte, Japón, India y Corea del Sur mostraron interés en la maquinaria y las autopartes mexicanas. Los minerales (como el cobre) y productos automotrices fueron los productos más exportados a China en 2023.
El crecimiento de la manufactura mexicana es básico para marcar una diferencia frente a otros competidores, creció 4.8% en 2024 respecto al año anterior, alcanzando más de 554 millones de dólares.
Aunque no sea la gran solución, el Plan México pretende alcanzar más de 15% de contenido nacional en cadenas globales de valor y crear 1.5 millones de empleos en manufactura especializada, captando 100,000 millones de dólares anuales de inversión extranjera.
Por lo pronto, se debe seguir considerando al nearshoring. El país continúa siendo un país atractivo para los proyectos de infraestructura y de transformación energética. En tiempos de grandes cambios económicos, siempre se presentan empresas y fondos de inversión dispuestos a asumir el riesgo geopolítico en búsqueda de mejores rentabilidades.
Es momento que México diversifique y abra la puerta a nuevas relaciones comerciales, que pudieran blindar la economía nacional de la incertidumbre, abriendo la posibilidad al crecimiento y la consolidación de las Pymes que trabajan por el crecimiento de sus negocios y de México.


