Rolando Daza
Apunte:
En nuestro país, donde la política, la inseguridad y la incertidumbre predominan, hablar de economía, de generar oportunidades, bienestar, educación y salud es poco relevante.
México tiene una población cercana a los 130 millones de personas y su PIB per cápita (ingreso por habitante) es aproximadamente de 14,158 dólares (a precios actuales de 2025).
Observemos otros países. Japón es una economía más desarrollada, tiene una población de 124 millones, con un PIB Per cápita de 32,476 dólares, considerablemente más alto que el de México.
Otros países como Corea del Sur con 51,75 millones de habitantes y un PIB Per cápita de 33,121 dólares; la isla de Singapur con 6,100 millones de habitantes y un PIB Per cápita de 90,674 USD.
Brasil con una población de 212 millones y un PIB Per cápita de 10,280 dólares; Estados Unidos de Norteamérica con 341 millones de habitantes y un PIB Per cápita de 85,810 USD; Canadá con 41,29 millones de habitantes tiene un PIB Per cápita de 54,282 USD; Alemania 83,51 millones de personas y PBI per cápita de 55,800 dólares; Francia con una población de 68,52 millones tiene un PBI Per cápita de 46,150 dólares; España con 48,81 millones de habitantes y PBI Per cápita de 35,297 USD.
Comentemos los factores que influyen en la economía de los países. Comencemos con la productividad y el desarrollo con industrias avanzadas, tecnología e infraestructura que producen un PIB Per cápita mucho mayor. También los recursos naturales como el petróleo, minerales, la agricultura aumentan el PIB.
Como factores de crecimiento, la estabilidad política produce un entorno estable, fomenta la inversión y el desarrollo económico. Además, el comercio internacional y políticas gubernamentales como la apertura al comercio y políticas efectivas influyen directamente en la economía.
El PIB de un país de 130 millones de habitantes podría variar desde cientos de miles de millones de dólares (en países de bajos ingresos) hasta billones de dólares (en economías avanzadas).
En el entorno de incertidumbre, de tensiones comerciales y de seguridad a nivel global, la economía mexicana presentó debilidad en el tercer trimestre de 2025, según datos incluidos en la estimación del PIB.
De acuerdo al INEGI, en el periodo julio-septiembre la actividad económica de México arrojó una contracción trimestral de 0.3%, fue el primer desempeño negativo del PIB después de dos trimestres consecutivos de crecimiento.
Según la Secretaría de Hacienda, la disminución trimestral de 0.3% que registró la economía es “debido a la menor actividad en sectores más expuestos a las nuevas políticas comerciales, así como a disrupciones de oferta asociadas a lluvias y bloqueos que afectaron los servicios de transporte y alojamiento”.
La estimación del PIB permite observar que la economía mexicana interrumpió su recuperación, además enfrenta riesgos significativos a la baja, por lo que podría crecer menos de lo que estima el consenso de analistas para todo 2025, que según la Encuesta Citi de Expectativas sería del 0.5%.


