Rolando Daza
Apunte:
Banxico pronostica una reducción de la economía del país este fin de año y principio del 2026; por lo pronto las exportaciones sostienen el crecimiento que el próximo año enfrentará fuertes trances, como la renegociación del T-MEC, las presiones que ejerce EUA y la reducción de la productividad interna influyen en el horizonte nacional.
El desarrollo económico es indispensable para alcanzar el bienestar de la población mexicana. El incremento del PIB permitiría crear empleos, elevar los sueldos de los trabajadores, mejorar la distribución del ingreso, así como aumentar los ingresos públicos, generando la posibilidad de elevar el bienestar social.
La disminución en el crecimiento del PIB, insinúa que la tendencia continuará en los próximos años. Si esto sucede serán crecientes las presiones sociales, el incremento de la delincuencia empeorará, el detrimento de la salud pública, el desmejoramiento de la infraestructura y la avería en los servicios públicos.
Para impedir esta situación, es necesario elevar la transformación que propicie el incremento de la producción por medio de la inversión fija bruta, la que se orienta a la fabricación de maquinaria, vehículos, naves industriales e infraestructura, que incremente la producción de diferentes bienes y servicios en el futuro. La inversión la pueden realizar tanto por el sector público como por el sector privado.
En México, el 90% de la inversión fija bruta es hecha por el sector privado y el 10% lo realiza al sector público. En 2024, la inversión fija bruta total representó el 24.8% del PIB, lo que significa un porcentaje importante de la economía. Sin embargo, es inferior a la que registra China, superior al 40% del PIB durante varios años o la tenida en Singapur (por cierto, su Primer Ministro visitó en estos días nuestro país, sin generar los reflectores que se necesitaban), que es cercana al 50% del PIB.
Es preocupante señalar que los datos del presente año muestran una contracción durante el primer semestre, la inversión privada registró una tasa de -4.5%, mientras que la pública fue de -24.5% con respecto al año pasado. De mantenerse la contracción en la inversión será inevitable que el crecimiento de la economía mexicana en los próximos años sea mediocre.
Para conseguir un crecimiento económico es preciso establecer las condiciones para propiciar la inversión privada, así como la pública productiva, que propicien el crecimiento del PIB nacional.


