Rolando Daza
Apunte: 1ª. parte
El poder medir la competitividad de las ciudades, de los estados, de los países, permite determinar qué tan atractiva es una nación, un estado o una urbe; además evalúa el nivel de vida, no la riqueza (PIB), sino la capacidad de un país para convertir la riqueza en bienestar, salud y educación para los ciudadanos. Además, permite identificar las barreras al crecimiento, al talento y la inversión.
Según el IMCO (Instituto Mexicano de la Competitividad), la competitividad se concreta por la productividad (qué tan eficientes son los trabajadores y las empresas), también mide la calidad de vida (educación, salud, infraestructura y estado de derecho), la seguridad (para vivir y trabajar) y la capacidad de crecer sin agotar recursos básicos como el agua o la energía.
En síntesis, se mide para saber qué tan preparados están los estados y ciudades para enfrentar retos globales, asegurar el bienestar de los habitantes, y un crecimiento económico sostenible en el mediano y largo plazo.
Aunque México es la 2ª economía más competitiva de América Latina (detrás de Chile), su avance internacional se ve frenado, principalmente, por la inseguridad, la informalidad y la falta de certidumbre jurídica. El IMCO advierte que estos factores son los principales «costos ocultos» que impiden que México compita al nivel de España o EUA para atraer talento global.
Para inicios de 2026, la competitividad de México frente a países como Estados Unidos y España mostraba una brecha estructural significativa, según datos del World Competitiveness Ranking del IMD Business School y el Índice de Competitividad Internacional del IMCO.
La comparativa del ranking de competitividad 2026 y factores clave entre los países:
Estados Unidos (posición 13) se mantiene como líder del grupo, aunque con una ligera pérdida de dinamismo. Su fuerza reside en su infraestructura tecnológica, capital científico y eficiencia empresarial.
España (posición 39) ocupa una posición intermedia. Tras años de volatilidad, muestra signos de recuperación en eficiencia gubernamental y desempeño económico, situándose 16 lugares por encima de México.
México (posición 55), logró subir un peldaño desde el lugar 56, impulsado por el dinamismo en el comercio internacional (exportaciones) y el empleo. Sin embargo, sigue en la parte baja de la tabla global (lugar 55 de 67 economías evaluadas).
Comparativa por factores clave:
| Factor | México | España | Estados Unidos |
| Desempeño Económico | Fuerte en exportaciones, pero débil en economía doméstica. | Creciente, impulsado por servicios y turismo. | Líder, aunque con retos en política comercial. |
| Infraestructura | Lugar 61 (crítico). Deficiencias en energía y tecnología. | Sólida, con alta calidad en transporte y salud. | Lugar 11. Infraestructura de clase mundial, pero envejecida. |
| Eficiencia de Gobierno | Lugar 62 (muy bajo). Lastrado por inseguridad y corrupción. | Media, con retos en burocracia y deuda pública. | Media (lugar 19). Estabilidad legal con retos fiscales. |
| Digitalización | Lugar 59 de 69. Rezago en adopción tecnológica. | Alta, integrada a los estándares de la UE. | Top 3 mundial en competitividad digital. |


