Rolando Daza
Apunte:
El PIB del país en el 2025, en base al informe que divulgó en días pasados el INEGI, envía un mensaje. De manera acumulada el PIB aumentó 0.8% respecto a 2024, lo que marca una desaceleración en la economía del país por cuarto año consecutivo. Con datos sin ajuste estacional, el dinamismo de la economía mexicana fue de sólo 0.6%, su menor ritmo desde el 2020.
Y aunque en términos de crecimiento, en 2025 se evitó una recesión y se creció yendo de menos a más, hay un evidente rezago en el ingreso por habitante, donde México se encuentra en niveles cercanos a los de 2017.
El bajo desempeño del PIB per cápita durante ocho años es un componente que impide alcanzar los progresos necesarios en materia de inclusión y movilidad social de los sectores más desamparados de la población.
El informe del INEGI señala que, el año pasado, las actividades terciarias crecieron 1.4%; las primarias avanzaron 3.7%; y las secundarias retrocedieron -1.1%. El saldo agregado quedó en 0.8%. Esta composición, servicios al alza, industria a la baja, expone por qué el crecimiento se sintió “más flaco” de lo que señalaron algunos indicadores.
Con esas tasas, se entiende quién cargó con el mayor peso. Con la proporción que tienen los servicios (cerca de dos terceras partes del PIB), un avance de 1.4% aportó alrededor de nueve décimas al crecimiento anual.
El campo, pese a su pequeño volumen, suma cerca de dos décimas por su salto de 3.7%. Y la industria, con un tercio del producto, una caída cercana a 1%, resta alrededor de cuatro décimas. En conjunto: servicios sumaron +0.9 puntos, primarias +0.2 y la industria restó cerca de 0.4. El país creció poco, pero lo hizo porque el terciario compensó el bache industrial.
¿Y qué dice el INEGI sobre 2026? Con su Indicador Oportuno de la Actividad Económica, señala que en enero de 2026 el IGAE habría crecido 0.3% en variación mensual y 2.3% anual, un crecimiento superior al promedio de 2025, con avances en secundarias y terciarias.
En función al Indicador Oportuno, si la economía crece por arriba del 1%, será porque los servicios sostienen el paso y la industria deja de restar. Para que el sector terciario siga soportando a la economía, es necesario que el comercio y transporte se alimenten de producción; los inmobiliarios, de confianza y financiamiento; los servicios profesionales, de inversión.
2025 fue el año en que el comercio y los servicios evitaron un tropiezo mayor, el campo dio una sorpresa positiva y la industria quedó a deber.


