La suspensión de los itinerarios a Medio Oriente afecta directamente a miles de pasajeros varados en puertos como Dubái, Abu Dabi y Doha y altera la operativa de las navieras con presencia en la región y en puertos europeos.
La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), que agrupa a decenas de compañías y opera más de 310 barcos, comunicó la suspensión de todos los itinerarios a Medio Oriente debido al conflicto militar en la zona.
Al menos seis cruceros permanecen anclados en puertos de Dubái, Abu Dabi y Doha, con pasajeros que no pueden regresar a sus países por la paralización también de las conexiones aéreas, según la directora de CLIA.
Las compañías navieras mantienen una evaluación continua de la situación y estudian planes de contingencia alternativos para salvaguardar la seguridad y la comodidad de pasajeros y tripulación mientras los buques permanecen inmovilizados.
La empresa griega Celestyal anunció la cancelación de salidas programadas desde Doha y Dubái por el conflicto y señaló que, como consecuencia, su temporada en el golfo Pérsico concluirá de forma anticipada.
Los dos buques de la compañía en la región, Celestyal Journey y Celestyal Discovery, se reubicarán en Atenas para iniciar el programa previsto en el Mediterráneo.
El principal sindicato de marineros de Grecia, PNO, convocó una huelga de 24 horas para exigir que el gobierno declare como «zona de guerra» la región que incluye el golfo Pérsico, el mar Rojo y el mar Arábigo y prohíba la aproximación de buques.
La combinación de cancelaciones, buques anclados y reivindicaciones sindicales complica la logística de repatriación y la programación de itinerarios, mientras las empresas siguen vigilando la evolución del conflicto para ajustar sus operaciones.


