El cuerpo del sacerdote Ernesto Hernández Vilchis fue descubierto en un canal de aguas negras en Nextlalpan, Estado de México, 17 días después de su desaparición. La fiscalía del Estado de México confirmó su deceso, así como la detención de dos personas implicadas en este caso.
Las autoridades arrestaron a María Fernanda «N» y Brandon Jonathan «N», quienes presuntamente están relacionados con la desaparición del sacerdote de 48 años. Se indica que un tercer individuo también está vinculado al caso y tiene una orden de aprehensión en su contra.
La investigación reveló que el vehículo del sacerdote fue encontrado en una carretera que lleva al estado de Hidalgo. En colaboración con la Procuraduría General de Justicia de esa entidad, se halló una motocicleta que habría estado involucrada en el traslado de la unidad de Hernández Vilchis. Según el testimonio del propietario de la motocicleta, este ofreció su vehículo a Brandon Jonathan «N» bajo el pretexto de ayudarlo a vender una camioneta, tras haber sido víctima de un fraude.
Con base en esta información, las autoridades realizaron un cateo en una vivienda en la Unidad Habitacional Morelos, Tercera sección, Tultitlán, donde encontraron pertenencias del sacerdote, incluyendo una estola y objetos punzocortantes, junto con rastros de sangre detectados por pruebas forenses.
Se presume que la muerte de Hernández Vilchis ocurrió tras una discusión en el domicilio de Jonathan y María Fernanda «N». Se indica que, para ocultar el cuerpo, intentaron envolverlo en bolsas de basura y lo abandonaron el 30 de octubre en el canal de aguas negras.
Recientemente, el cuerpo fue identificado tras su hallazgo, lo que llevó al inicio de un proceso forense. Los detenidos han sido recluidos en centros penitenciarios, y Jonathan «N» cuenta con un historial delictivo que incluye una condena de 18 años por robo con violencia. Las investigaciones continúan en busca de esclarecer los detalles de este caso.


