La postura de los diputados de Morena en Guanajuato contra el endeudamiento estatal no se sostiene en criterios técnicos, sino en una lógica política contradictoria. Mientras en el Congreso local rechazan la deuda bajo el discurso de la austeridad, a nivel nacional Morena la utiliza de forma sistemática en los estados que gobierna.

Entre 2024 y 2025, quince de los veintitrés estados gobernados por Morena contrataron deuda pública, y al menos nueve más ya contemplan financiamiento para 2026. Es decir, Morena sí recurre a la deuda cuando gobierna, pero la rechaza cuando actúa como oposición, incluso en entidades con mejores condiciones financieras como Guanajuato.
El discurso de alarma tampoco resiste la comparación nacional. Para 2026, once entidades contemplan financiamiento: nueve gobernadas por Morena, una por Movimiento Ciudadano y una por el PAN. En ese contexto, Guanajuato ocupa el cuarto lugar tanto en monto total como en deuda per cápita.
El análisis por habitante confirma una postura prudente. Mientras Oaxaca registra un financiamiento per cápita de 3,210 pesos y Nuevo León de 2,891, Guanajuato se ubica en 1,224 pesos, muy por debajo de otros estados.
Aun así, Morena sí ha avalado endeudamientos más costosos y riesgosos en entidades como Quintana Roo, con impactos per cápita superiores a los 9,200 pesos.
La conclusión es clara: Morena no está en contra de la deuda. Está en contra de que otros gobiernen. En Guanajuato, el rechazo no es financiero, es político.


