El rechazo del dictamen de la reforma electoral en la Cámara de Diputados tuvo repercusión local tras la intervención del diputado michoacano Reginaldo Sandoval Flores, quien manifestó su oposición a la ruta propuesta y advirtió riesgos para la pluralidad política del país. La iniciativa impulsada por la presidenta fue desechada en la votación general, situación con efectos directos en la representación y debate político en los congresos locales y federal.
La votación en lo general arrojó 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, por lo que no se alcanzó la mayoría calificada requerida y la presidenta de la Cámara declaró el dictamen desechado. El resultado frenó el avance inmediato de las reformas y abre un periodo de reconfiguración de las propuestas.
Previo a la discusión en pleno, Morena había conseguido aprobar el dictamen en comisiones, pero sin los votos del PAN, del PRI ni de sus aliados PT, PVEM y Movimiento Ciudadano. Esa división interna y entre fuerzas políticas anticipó la dificultad para reunir los apoyos necesarios en el pleno.
Tras el rechazo, el coordinador de la bancada de Morena anunció que la bancada comenzaría a trabajar en un «Plan B» para retomar aspectos de la propuesta en otros términos. La postura busca renegociar puntos que permitan una nueva iniciativa con mayor respaldo legislativo.
Durante el debate, el diputado Reginaldo Sandoval Flores, en representación de su partido, expuso un rechazo claro a la ruta planteada por considerar que podría favorecer la consolidación de un partido hegemónico y menguar la pluralidad democrática. Recordó el papel de reformas previas que, dijo, se realizaron con la participación de todos los actores políticos y mantuvieron al Estado en condición de árbitro.
Sandoval también cuestionó el impacto de la propuesta sobre la paridad de género al explicar que la fórmula de listas propuestas para los 100 escaños podría dificultar la alternancia y la representación equilibrada entre hombres y mujeres. Planteó dudas sobre cómo lograr la paridad en las listas que dependen de los segundos lugares en la votación.
Asimismo, expresó preocupación por la distribución geográfica de las listas por circunscripción, al advertir que las candidaturas se concentrarían en los estados con mayor padrón electoral y dejarían sin opciones a entidades pequeñas. Puso como ejemplo circunscripciones que, según su lectura, favorecerían de forma sistemática al Estado de México o a la Ciudad de México frente a estados como Colima o Querétaro.
En materia presupuestal, reconoció que la reducción prevista al INE y a los partidos es mínima pero sostuvo que su partido no se conforma con la reducción del 25% planteada y demanda una reducción del 50% acompañada de un cambio en la fórmula de distribución, de modo que la mitad restante se distribuya de manera proporcional; advirtió que sin ese cambio persistiría la inequidad en el financiamiento.


