Las empresas en México están adoptando la inteligencia artificial a un ritmo acelerado, según un reciente estudio sobre el potencial de esta tecnología en el país. En 2024, un total de 495,000 negocios comenzaron a implementar soluciones de inteligencia artificial, lo que representa casi una nueva adopción cada minuto.
El estudio indica que la tasa de adopción de la inteligencia artificial en México ha incrementado del 29% al 38% en el último año, lo que significa que más de un tercio de las organizaciones, alrededor de 2 millones, ya han integrado esta tecnología en sus operaciones. Entre las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), el avance es notable, con un 37% de ellas que utilizan IA en sus procesos.
Los beneficios son significativos para aquellas empresas que ya han adoptado la inteligencia artificial. Un 83% de las organizaciones reportan un incremento en sus ingresos, con un aumento promedio del 16%. Además, un 88% ha observado mejoras en su productividad, lo que les permite redirigir recursos hacia la mejora de servicios y el desarrollo de nuevos productos.
A pesar de estos avances, el uso de la inteligencia artificial en su forma más transformadora es aún limitado. Solo el 3% de las empresas mexicanas la utilizan a un nivel avanzado, aquellas que integran capacidades sofisticadas para realizar transformaciones integrales en sus negocios.
El auge de la inteligencia artificial en México está respaldado por políticas públicas. A inicios de 2025, se creó la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, que tiene como objetivo unificar las capacidades tecnológicas del Estado. Entre sus iniciativas se encuentra la reducción en un 50% de trámites administrativos y la digitalización del 80% de los servicios gubernamentales más utilizados, a través del programa Llave MX.
El informe también destaca una denominada «desigualdad crítica» en la adopción de la inteligencia artificial. Aunque el uso de esta tecnología se está expandiendo, muchas empresas no están aprovechando sus aplicaciones más avanzadas. Las implementaciones se clasifican en tres niveles: el 72% de los adoptantes se encuentra en un nivel básico, utilizando la IA para mejorar la eficiencia y optimizar procesos. Un 16% está en una etapa intermedia, integrando la IA en funciones empresariales más amplias, mientras que solo un 7% de las empresas aplican la IA de manera avanzada, creando sistemas personalizados.
Este fenómeno genera una dinámica de «dos niveles» en la economía mexicana, donde las startups lideran con una tasa de adopción del 41%. Entre ellas, el 29% ya utiliza la IA en sus aplicaciones más avanzadas, y el 31% está desarrollando nuevos productos o servicios impulsados por esta tecnología. En contraste, un 75% de las grandes empresas se limita a un nivel básico de adopción, con solo un 20% contando con una estrategia global de IA.
El informe también identifica tres obstáculos principales que impiden una adopción más profunda de la inteligencia artificial en México. La primera es la brecha de habilidades digitales, con un 40% de las empresas enfrentando dificultades para encontrar talento adecuado. Además, los costos de cumplimiento regulatorio representan un freno, con un 34% de las empresas señalando los costos iniciales como una barrera. No obstante, se evidencia un reconocimiento de la necesidad de personal capacitado, ya que las firmas están dispuestas a ofrecer salarios más altos a aquellos con habilidades en IA.


