A poco más de un mes de la trágica muerte de un niño de tres años en Arizona, han emergido nuevos detalles sobre el incidente que conmocionó a la comunidad. El niño, hijo de una conocida influencer estadounidense, falleció tras un accidente que ocurrió en su hogar.
El 12 de mayo, el menor sufrió un accidente en una piscina del patio trasero. Según el relato proporcionado por su padre a las autoridades, se distrajo momentáneamente mientras cuidaba de su hijo recién nacido, lo que dejó al pequeño desatendido. Durante esos breves minutos, fue encontrado flotando e inconsciente, tras lo cual recibió atención de emergencia y fue trasladado a un hospital infantil. Desafortunadamente, el niño falleció el 18 de mayo, luego de seis días en estado crítico.
Es relevante mencionar que la madre del menor no se encontraba en la casa en el momento del accidente, ya que había salido con amigas. Desde el suceso, ha optado por desconectarse de las redes sociales, un paso que puede entenderse como parte de un proceso de duelo privado.
La investigación sobre las circunstancias de la muerte sigue abierta. Sin embargo, la familia ha solicitado que se mantenga el caso en la intimidad, para evitar revivir el trauma asociado con la tragedia. A pesar de este pedido, los detalles del incidente continúan saliendo a la luz, generando un contexto complejo para la familia en esta difícil etapa de su vida.




