En México, el empresario guanajuatense Joaquín Leal Jiménez y la empresa Libre Abordo fueron señalados por el gobierno de Estados Unidos por su presunta participación en un entramado para evadir sanciones contra el sector petrolero venezolano, lo que tiene implicaciones directas para empresas y personas vinculadas en el país.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro incluyó en sus medidas a Leal Jiménez, a Olga María Zepeda Esparza y a Verónica Esparza García, así como a las empresas Libre Abordo y Schlager Business Group.
Según información difundida por autoridades estadounidenses, Libre Abordo, sin experiencia previa en el sector petrolero, firmó contratos con la Corporación Venezolana de Comercio Exterior para suministrar maíz y pipas de agua a Venezuela.
Esas autoridades sostienen que el intercambio de bienes formó parte de un esquema en el que se comercializó petróleo de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) bajo la apariencia de un programa de “petróleo por comida” coordinado por Alex Saab y por el exvicepresidente Tareck El Aissami.
Las investigaciones indican que las empresas mexicanas no entregaron el maíz prometido y enviaron aproximadamente la mitad de las pipas de agua acordadas, además de aplicar precios que no se correspondían con la cantidad de petróleo intercambiada.
En lugar de recibir pagos en efectivo, las compañías habrían negociado la venta del crudo como parte de la estructura liderada por Saab, a quien las autoridades señalan como posible prestanombres del presidente venezolano.
La documentación oficial apunta a que la red llegó a manejar una proporción significativa de las exportaciones de Pdvsa, cercana al cuarenta por ciento en el periodo investigado.
En ese entramado, Leal Jiménez habría actuado como enlace clave entre las empresas mexicanas y representantes del régimen venezolano, coordinando operaciones comerciales por su conocimiento del sector petrolero.
Olga María Zepeda y Verónica Esparza, identificadas como copropietarias de Libre Abordo y Schlager Business Group, tuvieron sus cuentas congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera en México tras la imposición de sanciones.
Alex Saab fue detenido en un operativo que involucró a distintas autoridades y, tras procesos legales en el extranjero y en Estados Unidos donde fue acusado de lavado de dinero mediante una red de empresas fantasmas, fue posteriormente liberado en un intercambio de prisioneros entre Estados Unidos y Venezuela.


