Organismos Empresariales Respaldan Nuevos Aranceles en México
El reciente respaldo de diversos organismos empresariales a los aranceles aprobados por el Congreso de México refleja una estrategia destinada a proteger la industria nacional y fomentar el empleo ante la creciente competencia de mercancías extranjeras, particularmente provenientes de países sin tratados comerciales con México, como China.
La reforma a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (LIGIE), impulsada por la administración actual, establece incrementos en aranceles para sectores cruciales como el acero, la industria textil, el sector automotriz, el calzado, los juguetes y los muebles. Se estima que estas medidas podrían recaudar más de 70 mil millones de pesos, equivalentes a aproximadamente 3.804 millones de dólares, y preservar más de 350 mil empleos para el año 2026.
El secretario de Economía destacó que, sin estas acciones, la amenaza a los puestos de trabajo se intensificaría debido a la sobrecapacidad en el mercado global y a descuentos significativos en productos importados. Organizaciones como la Cámara Nacional del Acero (Canacero) celebraron la reforma, resaltando que la industria ha enfrentado una drástica caída del 50 % en sus exportaciones a Estados Unidos desde la implementación de aranceles relacionados con la sección 232.
Desde la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), se consideraron esenciales los ajustes arancelarios para garantizar condiciones de competencia justas y fortalecer la producción local. Esta perspectiva fue igualmente refrendada por la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), que subrayó la importancia del diálogo constructivo con autoridades para robustecer la capacidad industrial del país.
La Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex) también enfatizó que el aumento de aranceles es fundamental para combatir prácticas de subvaluación y comercio desleal, sostenido por un sector que ha experimentado once trimestres consecutivos de contracción en su PIB manufacturero.
En cuanto a los aspectos técnicos de la reforma, se aclaró que no está dirigida a un país específico, sino a fracciones arancelarias donde se han identificado distorsiones en los precios. Además, se estima que el impacto inflacionario de estas medidas será limitado, alrededor del 0.2 % anual, y se han diseñado para proteger insumos que no se producen dentro del país, concentrándose en productos terminados.
Los organismos empresariales coincidieron en que los nuevos aranceles representan una oportunidad para consolidar cadenas productivas estratégicas, disminuir la dependencia de importaciones y crear un entorno económico más robusto, con miras a mejorar la competitividad de México en la escena global.


