Las empresas mexicanas fortalecen inversiones en seguridad privada frente a la creciente inseguridad
En el contexto de una percepción en aumento sobre la inseguridad y la ineficacia de las acciones gubernamentales, las empresas en México han aumentado significativamente sus inversiones en seguridad privada y sistemas de videovigilancia. Expertos del sector anticipan un crecimiento que podría alcanzar cifras de doble dígito en los próximos cinco años, impulsado por la demanda de soluciones tecnológicas y preventivas, incluida la inteligencia artificial.
Según el más reciente reporte del Instituto para la Economía y la Paz, el impacto de la violencia en la economía mexicana ha alcanzado los 4.5 billones de pesos, lo que representa aproximadamente el 18 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Esto subraya la necesidad crítica de mejorar las estrategias de seguridad.
Los expertos señalan que el sector de seguridad ha sido históricamente subestimado, pero la creciente inseguridad ha cambiado esta perspectiva. En los últimos dos años, la demanda de servicios de seguridad ha crecido un 30 %, y en los últimos cinco años el sector ha tenido un incremento general del 25 %. Las proyecciones sugieren que, de 2025 a 2030, el crecimiento se mantendrá entre el 6 % y el 8 %.
La adquisición de sistemas de videovigilancia también está en ascenso, con expectativas de crecimiento anual compuesto entre el 10 % y el 12 %. Este aumento es reflejo de la necesidad de mayor seguridad y mecanismos de prevención en un entorno cada vez más complejo.
El análisis de delitos revela que, aunque hasta mayo de 2025 las denuncias relacionadas con robos han disminuido un 8.5 %, la reducción en casos no violentos es menor, con un descenso del 4.7 %. Esto sugiere que los robos a negocios, en ausencia de medidas de seguridad adecuadas, continúan siendo un desafío significativo.
La gran mayoría de los delitos no se denuncia, contribuyendo a un ciclo de impunidad y subrayando la urgencia de que las empresas, independientemente de su tamaño, consideren la implementación de soluciones más completas. Las tendencias actuales indican que las cámaras de seguridad ya no son meros dispositivos de vigilancia; están evolucionando para proporcionar información valiosa, como análisis de tráfico en tiendas y perfiles de clientes.
La inseguridad pública ha llevado a las empresas a buscar soluciones por su cuenta, lo que a su vez destaca la creciente relevancia del sector de seguridad privada como un pilar económico. A pesar de los desafíos que enfrenta, como la informalidad en el sector —donde más de la mitad de las empresas operan de manera irregular—, las perspectivas sugieren que este campo seguirá evolucionando en respuesta a la creciente demanda de seguridad.
Los expertos advierten sobre la importancia de ver la seguridad como una inversión y no como un gasto, enfatizando que es esencial para la sostenibilidad y el crecimiento de las empresas en el país.




