El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha emitido una advertencia sobre la situación crítica que enfrentan 14.1 millones de niños y niñas en América Latina y el Caribe para el año 2026, a raíz de factores como el desplazamiento forzado, la migración, la violencia armada y los desastres climáticos.
Según el director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, el número de menores que abandonan sus hogares debido a la violencia y la pobreza está en aumento. Estos niños no solo enfrentan el desafío de cruzar fronteras, sino que también luchan por acceder a servicios sociales de calidad en los países de acogida y tránsito. La violencia no solo actúa como un motor de migración, sino que también interrumpe gravemente el acceso a la educación y la salud, incrementando el riesgo de reclutamiento forzado.
La agencia de la ONU reporta que, en el último año, se ha observado una disminución en los flujos migratorios hacia el norte, mientras que se ha incrementado la migración hacia el sur. Alarmantemente, uno de cada cinco migrantes que cruzan Panamá rumbo a Colombia son menores, quienes enfrentan serios riesgos, incluyendo ahogamientos, trata de personas y explotación.
En la ruta entre Guatemala y México, se estima un elevado número de menores no acompañados o separados de sus familias. Además, varios países de la región están experimentando un aumento sin precedentes del desplazamiento interno vinculado a la violencia. En Haití, más de la mitad de las personas desplazadas son niños, y en Colombia se han documentado más de 450 casos de reclutamiento de menores por parte de grupos armados en el último año.
La región también enfrenta riesgos significativos relacionados con fenómenos climáticos extremos como inundaciones, sequías y tormentas severas. Recientemente, el huracán Melissa, de categoría 5, ha causado estragos en la infraestructura de escuelas, hospitales y otros medios de vida en varios países del Caribe, afectando a más de 900,000 niños, niñas y adolescentes.
En medio de estos desafíos, Venezuela se encuentra en una situación económica crítica, lo que ha dejado a millones de niños expuestos a privaciones en áreas como nutrición, salud, agua potable y educación.
El director de Unicef ha subrayado que un número creciente de niños en la región enfrenta múltiples crisis. Si no se actúa de inmediato, advierte, no solo se pondrá en riesgo su bienestar sino también la estabilidad de las sociedades en las que viven. Para abordar esta situación, Unicef ha solicitado 581.3 millones de dólares destinados a fortalecer la preparación y respuesta ante emergencias, con el fin de garantizar servicios esenciales a las poblaciones más vulnerables, incluidos niños y familias en movimiento.


