Pua Khein‑Seng, CEO de Phison, advirtió que la escasez global de memoria RAM podría obligar a empresas a recortar líneas de producto e incluso desaparecer si no logran abastecerse. El ejecutivo situó la presión máxima en la segunda mitad de 2026 y prevé un mayor interés por la reparación de dispositivos en lugar de su reemplazo.
La causa principal señalada es la demanda masiva de memoria por parte de los centros de datos dedicados a cargas de trabajo de inteligencia artificial. Estos centros consumen gran parte del suministro disponible, reduciendo la disponibilidad para el mercado minorista y de dispositivos de consumo.
Impacto operativo y comercial: los fabricantes de equipos electrónicos enfrentan mayor coste por unidad y riesgo de incumplimiento de lanzamientos planificados. Como ejemplo operacional, fuentes indican que Sony podría retrasar la PlayStation 6 hasta 2028–2029. NVIDIA también habría pospuesto el lanzamiento de un chip gráfico para gaming este año por la misma limitación de suministro.
Reacciones de la industria: algunos fabricantes de teléfonos (incluidos OEMs chinos) han reducido sus objetivos de envíos para 2026; Samsung modificó su gestión de contratos de suministro para revisarlos trimestralmente en busca de mayor flexibilidad ante la volatilidad. Estas medidas reflejan cambios en la planificación de producción y la cadena de suministro.
Implicaciones técnicas: la presión recae sobre módulos DRAM y memorias de alto ancho de banda utilizadas en servidores y aceleradores. La escasez puede provocar:
– Prioridad de asignación hacia grandes operadores de centros de datos.
– Aumento en los precios de componentes y, por tanto, en el coste final del producto.
– Reprogramación de roadmaps de hardware y reducción temporal de volúmenes producidos.
Consecuencias para stakeholders: los OEMs pequeños y las líneas de producto de bajo volumen son los más vulnerables por menor poder de negociación; los consumidores pueden ver retrasos, mayor precio y una mayor propensión a reparar equipos en lugar de sustituirlos. Los operadores de centros de datos ganan prioridad de suministro, pero enfrentan mayores costes y presión para optimizar uso de memoria.
Medidas de mitigación técnicas y comerciales—observadas o plausibles—incluyen renegociación de contratos, reapertura de inventarios, priorización de productos estratégicos y búsqueda de alternativas de diseño que reduzcan demanda de memoria. La situación subraya la necesidad de coordinar capacidad fabril y planificación de demanda a mediano plazo para evitar disrupciones extensas en la cadena de valor tecnológico.


