La Fiscalía de España ha solicitado al juez que investiga al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero la retirada de sus pasaportes, incluida la versión diplomática, y le ha prohibido salir del país. Además, se le ha exigido que comparezca en el juzgado cada 15 días. Zapatero, por su parte, ha defendido su inocencia y ha afirmado que «la verdad se abrirá paso».
Este caso marca un hito, ya que Zapatero es el primer expresidente español imputado por la justicia. La investigación abarca delitos como tráfico de influencias, organización criminal, lavado de dinero y falsedad documental. También se le vincula con un delito fiscal y de contrabando relacionado con unas joyas valoradas en 1.3 millones de euros.
El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, realizó una audiencia sobre medidas cautelares tras interrogar a Zapatero durante casi tres horas en el marco del caso Plus Ultra, que involucra a la aerolínea del mismo nombre. El expresidente pertenece al Partido Socialista (PSOE), del que también es miembro el actual presidente del gobierno, Pedro Sánchez.
La petición de la Fiscalía Anticorrupción ha recibido el apoyo del Partido Popular y otras acusaciones populares que demandan medidas más severas, incluyendo la prisión provisional para Zapatero. Según el juez, el exjefe del gobierno estaría en el «vértice» de una trama de tráfico de influencias que usaría sus contactos para obtener ventajas en decisiones relacionadas con Plus Ultra.
Al ser interrogado, Zapatero negó haber influido en la administración pública a favor de la aerolínea, contradiciendo así la principal línea de investigación. No obstante, evitó comentar sobre las comunicaciones halladas en el móvil de un accionista de Plus Ultra, que contenían referencias a «tocar puertas» y solicitar ayuda al expresidente para obtener un préstamo público.








