Juan Miguel Alcántara Soria
Continuemos. En el Capítulo II, León XIV condensa los 5 principios de Doctrina Social, luego del presupuesto fundamental de la persona humana. “Pienso que actualmente, para custodiar a la persona humana en el tiempo de la IA, debemos volver a reflexionar sobre el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad, y la justicia social. La relación armoniosa entre estos principios requiere que sean analizados conjuntamente, para que se evidencie con claridad cómo se reclaman y se iluminan mutuamente… quisiera alentar a las academias y a las universidades a revitalizar tales principios, reconsiderándolos de forma que se adapten a los tiempos actuales y sean eficaces para afrontar la revolución digital”.
1° “El primer gran principio, del bien común, expresa la forma social de la dignidad que se reconoce a cada uno, para salir del pequeño mundo de sus propios intereses y comprometerse por el bien común -en los límites de sus propias posibilidades-. Consiste en «el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y fácil de la propia perfección». No coincide con la suma de méritos de los individuos; es un bien mayor, que pertenece a todos, y que sólo juntos podemos construir, acrecentar y custodiar… «el todo es más que las partes» y precisamente por eso «la mera suma de los intereses individuales no es capaz de generar un mundo mejor para toda la humanidad». Es un plus”.
2° El destino universal de los bienes. Los bienes de la tierra -el suelo, el agua, el aire y los recursos naturales- han sido dados por Dios a toda la familia humana para sostener la vida de todos, hoy y en las futuras generaciones, y toda persona tiene un derecho originario al uso de dichos bienes. Juan Pablo II recordó: «Dios ha dado la tierra a todo el género humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno». «No es conforme con el designio de Dios, usar este don de modo tal que sus beneficios favorezcan sólo a unos pocos». Este destino universal no se refiere sólo a los bienes materiales; también a los bienes inmateriales y culturales”.
3°. La subsidiariedad: “principio según el cual aquello que pueden hacer personas, familias, comunidades locales y cuerpos intermedios no debe ser absorbido por instancias superiores. Las instituciones de nivel superior deben reconocer, proteger y promover la libertad y la creatividad de los niveles inferiores, coordinando sus aportaciones para que cooperen eficazmente al bien común.
4° La solidaridad: “es el reconocimiento concreto de que el destino de cada uno está ligado al destino de todos; realmente «nadie se salva solo». Cuando la subsidiariedad no está acompañada de la solidaridad, termina por transformarse en la simple protección de intereses particulares; cuando la solidaridad no está sostenida por la subsidiariedad, degenera en asistencialismo que no promueve la responsabilidad”.
5° La justicia social. “Jesús anuncia una «Buena Noticia a los pobres» y se identifica con los pequeños, los enfermos, los presos y los extranjeros. Nos enseña que la justicia nace y se realiza en la fraternidad, porque el modo en el que nos acercamos a los últimos y nos relacionamos con ellos se convierte, en concreto, en la medida de nuestra relación con Dios y con los hermanos… La justicia social se reconoce por la capacidad de un orden social, económico y político que permita a todos -y en particular a los más frágiles- vivir de manera realmente humana, sin que ninguno se quede atrás”.
León XIV propone “leer las transformaciones de nuestro tiempo, incluyendo las de la revolución digital. Las innovaciones tecnológicas -incluida la inteligencia artificial- no son neutrales: pueden aumentar la participación y la justicia, o ampliar las desigualdades, el control y la exclusión. ¿Contribuyen realmente a hacer crecer a las personas y a los pueblos en humanidad y fraternidad, en el respeto a la Casa común y a las generaciones futuras?” Respuestas, en siguientes capítulos. Magistral, lo proyectó recién en ciudades de España, en especial a enfermos, presos e inmigrantes.








