La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos ha iniciado una investigación que afecta a 1.4 millones de vehículos de las marcas Honda y Acura, debido a un posible defecto en los cojinetes de biela de sus motores V6 de 3.5 litros. Esta situación ha generado inquietud en México, donde la Procuraduría Federal del Consumidor ha emitido una alerta, indicando que varios modelos comercializados en el país también podrían presentar el mismo riesgo.
La investigación fue impulsada por más de 400 reportes de fallas mecánicas grave en vehículos fabricados entre 2016 y 2020, que incluyen síntomas como ruidos anormales en la parte inferior del motor, pérdida de potencia y, en ocasiones, la detención total del vehículo. Este problema es especialmente preocupante, dado el potencial riesgo que representa para la seguridad vial.
En México, se han identificado 2,699 unidades involucradas, incluyendo los modelos Acura MDX (2018-2020), Acura TLX (2015-2020) y Honda Odyssey (2019). La Procuraduría destaca que el desgaste prematuro en los cojinetes de biela puede no solo afectar el rendimiento del motor, sino también comprometer la seguridad de los ocupantes, propiciando apuros inesperados en el tráfico.
Para atender esta situación, Honda de México ha anunciado la realización de inspecciones gratuitas para los vehículos afectados. Si se confirma algún daño en los cojinetes o componentes asociados, estos serán reemplazados sin costo alguno para los propietarios. Además, los distribuidores autorizados han comenzado a ponerse en contacto con los clientes para coordinar las revisiones pertinentes. También se ha habilitado un portal donde se puede verificar si un vehículo específico está incluido en la campaña de servicio.
La NHTSA advierte sobre un alto volumen de reportes que no estaban contemplados en la investigación inicial, lo que podría indicar un riesgo de seguridad más amplio. Se busca establecer si el defecto puede extenderse a otros modelos y años de producción, lo que podría ampliar el alcance de la llamada a revisión.
En México, la Procuraduría ha instado a los propietarios a prestar atención a la alerta, sugiriendo que los síntomas de desgaste pueden incluir ruidos metálicos y un mayor consumo de combustible. Ignorar esta alerta podría resultar en situaciones peligrosas en la carretera.
Este incidente pone nuevamente en cuestión los estándares de control de calidad de las empresas automotrices japonesas, conocidas históricamente por su fiabilidad. A su vez, la respuesta de la Procuraduría se interpreta como un esfuerzo para proteger la seguridad de los conductores mexicanos, mientras que la investigación en Estados Unidos podría resultar en acciones adicionales a nivel global en los meses venideros.


