En Oaxaca, el descarrilamiento del Tren Interoceánico dejó 14 muertos y cerca de un centenar de heridos, informó la fiscal general Ernestina Godoy, lo que mantiene en alarma a las comunidades afectadas por el siniestro.
Godoy señaló que el exceso de velocidad fue la causa principal del accidente y que el maquinista aceleró considerablemente antes del lugar del descarrilamiento; el conductor ha sido imputado por homicidio y lesiones culposas.
Las indagaciones, incluida la revisión de la caja negra, indican que la unidad circulaba a 65 km/h en la curva donde la velocidad máxima permitida es de 50 km/h, y llegó a alcanzar 110 km/h en tramos rectos con límite de 70 km/h.
La fiscal descartó fallas en los frenos o en la máquina y negó la existencia de daños en la infraestructura ferroviaria, como rieles, fijaciones, durmientes, balasto y terraplenes, que pudieran haber provocado el accidente.
No obstante, las autoridades mantienen abiertas las pesquisas para descartar otros factores, entre ellos condiciones geométricas de la vía, características del material rodante y la interacción rueda-riel, y continúan los dictámenes periciales complementarios.
Godoy aseguró que el caso no quedará impune y que se garantizará la reparación integral del daño a las víctimas, además del derecho de las familias y de la sociedad a conocer la verdad sobre lo ocurrido.
El tren se descarriló y cayó desde varios metros de altura en un tramo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, lo que provocó las víctimas y los heridos reportados por las autoridades.
El Corredor Interoceánico, proyecto estratégico del gobierno para conectar los océanos Pacífico y Atlántico mediante una red ferroviaria, portuaria e industrial que atraviesa Oaxaca y Veracruz, fue promovido por la administración anterior como alternativa logística al Canal de Panamá y como un polo de desarrollo para el sur-sureste del país.


