El multimillonario Elon Musk enfrenta una investigación judicial en Francia por su papel como propietario de la red social X, anteriormente conocida como Twitter. Las autoridades sospechan de posibles infracciones, incluyendo complicidad en la difusión de imágenes de pornografía infantil.
La Fiscalía francesa ha iniciado este procedimiento tras la ausencia de Musk en un interrogatorio el 20 de abril, donde debería haber comparecido de manera voluntaria. La investigación de este caso se remonta a enero, con el objetivo de determinar violaciones a la legislación del país por contenidos publicados en su plataforma.
El 6 de mayo, un juez designado para el caso inició un proceso judicial contra Musk, la matriz de X y Linda Yaccarino, quien fue directora general de la red hasta el verano de 2025. El juez evaluará si hay suficientes pruebas para proceder a un juicio.
La citación de Musk en abril no lo convertía en imputado, sino que se trataba de una «audición libre». Tras su ausencia, la Fiscalía indicó que la investigación continuaría. En marzo, Musk había arremetido en francés contra los magistrados, a raíz de un registro judicial en la sede de X en París, al que la empresa respondió rechazando acusaciones de infracción y sugiriendo motivaciones políticas.
La investigación se centra en la complicidad en la posesión y distribución de pornografía infantil, así como en el uso de inteligencia artificial en la creación de «deepfakes» sexualmente explícitos sin consentimiento. Otros países también han abierto investigaciones similares contra la red social por los mismos motivos. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha respaldado a Musk, argumentando que las demandas de la justicia francesa tienen connotaciones políticas.




